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¿CÓMO ESTIMULAR EL DESARROLLO DE HABILIDADES SOCIALES EN EL AULA?

Por Psic. Diana Villegas Martínez

Saludar al inicio del día, desear usar el mismo material que tiene alguien más, desenvolverse en los diferentes espacios de la escuela, enfrentar un momento de frustración, querer o no compartir un juguete y percatarse sobre lo que está sintiendo un amigo, son sólo algunos de los momentos del día en los que los niños ponen en juego sus habilidades sociales.

Las habilidades sociales son la capacidad que posee el niño para relacionarse con personas, materiales y lugares, de manera adecuada y en diversas situaciones. Y así como el resto de las habilidades, no se nace con ellas, se desarrollan, es decir, se aprenden en la interacción con el otro. Para que nuestros alumnos las adquieran es importante modelarlas y estimularlas día a día.

Los niños pueden contar con un repertorio amplio de comportamientos sociales apropiados y eficaces para situaciones que ocurren en casa, pero que no necesariamente son los utilizados en el ambiente escolar. Por tal motivo, la escuela puede ofrecer muchas oportunidades de aprendizaje dentro del grupo y así enriquecer las habilidades aprendidas en casa mediante actividades que les permitan reflexionar, escuchar, observar, intercambiar ideas, tomar decisiones, identificar emociones y generar empatía.

Puedes aprovechar cualquier momento o situación para modelar y estimular estas habilidades en tus alumnos. A continuación podrás encontrar algunas estrategias que puedes poner en práctica a lo largo de tu rutina para desarrollar y fortalecer las habilidades sociales, con el objetivo de promover un mejor ambiente de convivencia dentro del aula:

  • Poner emociones en palabras. Cuando un niño está alterado no funcionará tratar de calmarlo a partir de razones lógicas hasta que respondas a sus necesidades emocionales, por lo que lo primero que puedes hacer es conectar con lo que está sintiendo, es decir, mostrar que te das cuenta de lo que está pasando con él, ayudarlo a nombrar y a organizar lo sucedido. Es así que el niño podrá dar sentido a lo que ha pasado. Existen diversas formas de hacerlo: hablando, dibujando o escribiendo. No lo obligues ni intentes hacerlo si tú estás alterado.
  • Categorizar conductas. Definir lo qué se vale y no se vale hacer en los distintos espacios en lo que se desenvuelven a lo largo de la rutina y especificar el uso que se le debe dar al material con el que están en contacto.

 

  • Promover la empatía. Dirigir la atención de los niños hacia las emociones de los demás plantando preguntas que los lleven a reflexionar sobre los sentimientos ajenos.

 

 

  • Mediar en la resolución de los problemas sociales. Utilizar la situación para fomentar el crecimiento y el aprendizaje, de esta manera promoverás el que conecten con otros incluso a través del conflicto. Para esto es importante que primero todos los involucrados expongan por turnos lo sucedido, ayudarles a organizar y describir la experiencia sin interpretaciones y escuchando los puntos de vista de todos. Puedes hacer preguntas sobre lo que pudieran estar sintiendo los demás y llegar hasta una reparación.  Para lograrlo, ayúdalos a reflexionar sobre el sentir del otro y la razón del disgusto. Si los niños logran llegar hasta a la reparación, estarán demostrando que han tenido en cuenta los sentimientos de otro y quieren encontrar la manera de enmendar lo que han lastimado.

 

  • Reconocer el lenguaje no verbal. Enseña a los niños a reconocer y a analizar la comunicación no verbal. Esto les dará más herramientas y un panorama más amplio al relacionarse con los demás.
  • Modelar las habilidades. Una de las mejores maneras de promover las habilidades sociales es poniéndolas en juego nosotros mismos. Los maestros podemos moldear directamente estas habilidades a través de las experiencias que compartamos con los niños día a día. 

 

 

Bibliografía

Siegel, D. y Payne, T. (2011) El cerebro del niño. Ed. Alba

UNAM (2013). Enseñando habilidades sociales en el aula. México. Puentes para Crecer de la Facultad de Psicología de la UNAM, de la autora Nidia Flores Montañez